Me sitúo en Nueva York, una enorme ciudad donre le pasde nadie se conoce y lo único que puedes hacer es andar para llegar a tu destino, si no quieres verte arrastrada por una multitud de gente.
Tengo 17 años y estoy acabando el último curso de ESO, llevo un retraso de 3 años. Lo que más valoro de mí es mi nombre, Elea.
Ahora os explicaré mi historia, una historia que os puede impactar, incluso haceros reflexionar. Todo empezó cuando tenía 10 años.
me estaba preocupando. De repente oí una voz muy apagada:
-Eh, nena, ¿qué haces tan pronto en casa?-digo mi madre algo pálida.
-Es que el profesor se encontraba mal y nos han mandado a casa- dije con una voz muy aguda y refinada.
- Muy bien, siéntate en la mesa del comedor y adelanta los deberes , que yo voy a hacer la comida.
-¿Mamá te pasa algo?- lo dije con una voz muy precupada.
-No cariño, ¿que me tiene que pasar?
-No, no nada, nada…-
Al cabo de una hora, oí una conversación de mis padres por teléfono en la cocina, un poco preocupante pero no le di importancia.
-¡Eleaaa, ven a comer!-dijo Claudia.
-Sí, ahora vengo-dijo Elea con entusiasmo.
Y entonces, todo empezó a ir fatal. Aquí empieza la verdadera historia...
-¡Maamaaaa! ¿Qué te pasa? Mamá ,por favor , respóndeme-dije con lágrimas en los ojos
Mi madre se había desmayado, yo no sabía qué hacer no tenía el numero de mi padre ni nada, por lo tanto fui a buscar a mi vecina . Ella me ayudó a acostarla en la cama y llamó a mi padre para que viniese. Al cabo de diez minutos, mi padre llegó y cinco minutos más tarde, la ambulancia . Se la llevaron y no la volví a ver hasta unas semanas después. Mi abuela era la que me cuidaba porque mi padre nunca estaba en casa, sólo venía a dormir. Mi padre y yo nunca nos hemos entendido.
a con buen humor.
-¿Qué pasa hija? Son las 6 de la mañana y…-dijo mi padre.
- Es que… te quiero preguntar una cosa pero no sé si…-dije
-Pregúntame lo que quieras, venga-dijo mi padre
-Bueno allá va: mama está enferma ¿verdad?-dije
-Si cariño si, está enferma y ahora déjame dormir- dijo mi padre con toda la mala baba del mundo.
Yo me fui corriendo hasta mi habitación, y me acosté llorando.
-Cariño lo siento no te lo quería decir de esta manera- dijo mi padre que se había levantado.
-Ya papa, siempre me haces lo mismo, nunca estás conmigo ni sé nada de ti solo se como se llaman tus padres y nada más. Después no estás nunca en casa y lo que llevo de vida solo he pasado una hora contigo, solo esto. Si no me quieres dimelo.-dije sincerándome.
-Elea, yo te quiero mucho pero no es mi culpa que tenga un trabajo que me tenga ocupado todo el día para poder mantenerte. Lo siento si no te dado todo el amor que deseas. Cuando mamá se cure te daremos una recompensa.-dijo mi padre disculpándose
-Siempre me dices lo mismo, esta vez lo quiero por escrito.-dije
-Lo haré.-dijo
-Gracias.
21/7/2007. Muerte de Claudia Puente Bri.
El día que murió mi madre lo recuerdo triste, el cielo estaba gris con ganas tormenta.
Yo no me pude despedir de mi madre , porque cuando murió yo estaba con mi padre en el cine para aliviarme un poco del mal rato que había pasado la noche anterior. Mi padre aún no me había contado la causa de la muerte de mi madre y me quedé con las ganas de saberlo...Dos días después del funeral, fui al hospital a recoger las coses de mi madre. Encontré su libro favorito. Me senté y empecé a leer la primera línea del primer capítulo. Cuando pasé pagina encontré una carta que me había escrito mi madre mientras estaba en la cama. Empecé a leerla.
Elea ,mi niña bonita, cuando me dijeron que estaba embarazada de ti ya supe que ibas a sufrir por mí. Ahora te voy a contar todo lo que tendría que haberte explicado hace días.
Antes de que nacieras me encontraron una enfermedad que aún no estaba investigada, los médicos dijeron que solo me quedaban dos años de vida . Fui a ver una amiga que estaba dentro del mundo de las piedras preciosas y todo esto y le expliqué mi problema. Ella, leyendo libros de todas partes, vio un párrafo relacionado en la enfermedad. Decía que se podía curar , pero que había pocas posibilidades, con una piedra y con unas pastillas que llevaban minúsculos trocitos de esta piedra tan valiosa. De esta piedra proviene tu nombre. El problema era que era muy cara porque provenía de sitios muy lejanos. Tu padre y yo estuvimos mucho tiempo ahorrando y recogiendo dinero de todas partes. Lo conseguimos. Al cabo de 9 meses me curé y dejé de tomar estas pastillas y después me di cuenta que estaba embarazada de ti.
Es ahora cuando yo, Claudia , tu madre, te deseo mucha suerte en la vida y que sigas siendo como eres ahora y no cambies nunca. Te pido perdón por haberte hecho pasar por momentos duros, sobre todo, estas últimas semanas .
Espero que te acuerdes siempre de mis huevos revueltos.
Tu madre que te quiere, Claudia.
Cuando terminé de leer esta carta, cogí las cosas de mi madre y me fui a casa.Con el objetivo de seguir luchando contra mis obstáculos y mis problemas.
Ya habían pasado dos semanas, aún estaba dolida y seguía pensando en la carta de mamá, que la leía cada vez que entraba en la habitación. Con mi padre aún seguía el buen rollo, pero pronto se acabaría. Papá tenía que volver al trabajo.
Riing Riing-sonaba el teléfono.
-¿Si?-dije
-¿Con la hija del señor Prado?-preguntaron
-Yo misma-dije
-Te tenemos que dar una mala noticia, tu padre ha fallecido....
-¿Cómo? ¿Es una broma telefónica o algo parecido?-dije toda horrorizada
-No, no tu padre tenía que hacer una misión muy importante en una central nuclear, tropezó y cayó en la piscina de radiaciones. Sufrió grandes quemaduras, y a los pocos segundos su corazón dejo de latir.
-¡No puede ser! No, no ,no….-dije desesperada.
-Lo siento mucho...
-¿No ha dejado nada o algo para recoger?-Pregunté .
-Sí, ha dejado una carta para ti-
-Muchas gracias, de aquí un momento la paso a buscar – Dije muy triste
Pasaron unas horas.
-Toma-dijo el técnico.
-Gracias, ¿se han llevado a mi padre al tanatorio?-pregunte para ir a decirle el ultimo adiós.
Llegué al tanatorio.
-Hola papa, he venido a decirte adiós antes de que te reúnas con mamá. Me lo he pasado bien estos últimos días. Ahora te voy a leer lo que has escrito y he venido para que me oyeras como leo, porque no me has oído mucho. Allá voy:
Querida Elea, cuando veas esta carta tu madre y yo nos habremos ido para siempre .Ya sé que no he pasado mucho tiempo contigo, te pido perdón. La casa es toda tuya. Cuando eras pequeña siempre me decías que querías vivir en un castillo grande y de color rosa y con un jardín para poder jugar con mamá. Si quieres ahora tienes la oportunidad de hacerlo. Sigue mirando al frente, deja el pasado atrás y vive el presente y quiero que te lo pases muy bien. Cuando llegues a casam mira en el cajón de mamá.
Te quiero mucho.
Papá.
-Adiós, papá...-dijo Elea.